miércoles, 22 de junio de 2011

¡Whaka, whaka, eh, eh!


- ¿Llevas los tiques de la cena, Arturo?
- Sí, Leia.
- ¿Y el bañador? Que mira que todos los años acabamos en la piscina y luego es un empastre.
- Sí, lo llevo. Pero lo del verano pasado fue porque la selección de la galaxia ganó el Mundial y había mucha alegría. No creo que este año pase igual.
- Bueno, bueno, princesa prevenida vale por dos.
- ¿Nos falta algo más? ¿No, verdad?
- No, creo que no, Arturo.
- Bueno, pues vamos a bajar de una vez, que ya estarán todos los vecinos sentados y cenando. Siempre tenemos que ser los últimos. Fijo que el Altosybajos ha acabado ya con el vino bueno. Ya está aquí el turbo-ascensor.
- El caso es que tengo la sensación de dejarme algo en casa. ¿A ti no te pasa a veces que llevas como un run run en la cabeza...?
- ¡¡¡LOS NIÑOOOOS!!!


Las fiestas de la Estrella de la Muerte es lo que tienen: que estresan más que al Papa de turismo por Afganistán. Bueno, por lo menos a cualquiera que, como yo, esté en la comisión que las organiza. El motivo de estas celebraciones es que ya ha acabado el cole y eso da mucha alegría... sobretodo a las chicas que trabajan de canguro y a los que organizan campamentos de verano, porque alegría a los padres, lo que se dice alegría, como que poca. 

La cosa dura casi una semana con actividades por las las tardes. Lo del primer día empieza siendo de un tamaño que, entre todos los padres que formamos la comisión, lo podemos tener bajo control. Juegos típicos para niños: el pañuelo, las sillas musicales, las carreras de sacos (Aquí ya es donde un padre se tiene que ausentar de la organización para acercar a urgencias a un niño que se ha abierto la cabeza. Nada grave, a Dios gracias), los play backs, la cuchara y el huevo, las cucañas (que creo que en otros planetas les llaman piñatas), etc. Mucho dolor de cabeza por el griterío de los chavales, pero bien. Más gritan en la bolsa de Nueva York y sobreviven. Al día siguiente, el baloncesto, el pádel para los padres, futbito, parchís, ping-pong... En este caso ya hay que salir de la Estrella de la Muerte para ir a unas pistas de basket cercanas, donde nos las tenemos que ver con algunos alienígenas y otros seres que suelen poblar este tipo de canchas porrerodeportivas. No, pero si no pasa nada. Nunca ha habido sangre por esto. Sencillamente llegamos diez o doce padres vestidos todos igual, con treinta o cuarenta niños, con las pelotas y con nuestras propias redes para las canastas y la verdad es que imponemos. Casi todos los años se han marchado a oír el reggaeton a otro sitio sin rechistar. Al final, medallas para los críos y agujetas para los padres.

Al tercer día de fiesta cambiamos el suelo seco y firme por la piscina. Castillos hinchables, toboganes y demás artilugios del demonio para que los pequeños bárbaros salten, griten y se den chapuzones sin control. Carreras de natación, juegos y música terminan de decorar la tarde. Como si de una tradición secular se tratara, acabábamos tirando a la socorrista -vestida con una camiseta blanca, por supuesto- al agua para la alegría de los padres. Este año, la empresa que lleva el mantenimiento de la piscina, ha cambiado a la jovencita salvavidas por un maromo ciclado de casi dos metros y cara de pocos amigos. Creo que ya es hora de ir terminando con las tradiciones absurdas. ¿No?

Y el día grande, el gordo, el importante, es el de la cena. Primero, para que no nos molesten, damos unos bocatas, fanta y montañas de patatas fritas a los niños y les ponemos a ver una película sentados en el suelo. Le llamamos "cine de verano". Qué original. Al que se lo puso deberían darle un Goya. Sea como fuere funciona y nos dejan tranquilos casi dos horas. Nosotros tenemos la fiesta en la cocina, quicir, mientras Andrés, nuestro Ferrán Adriá particular, se trabaja un arroz a banda que no se lo salta un gitano, los demás miembros de la comisión revoloteamos a su alrededor como los buitres sobre la carroña en la sabana africana, pero con una diferencia: los buitres no pueden volar sosteniendo una cerveza en la mano. Nosotros sí.

- Andrés: ¿No se te está pasando un poco?
- Tú sí que te estás pasando. ¡Tres pueblos, malandrín!
- Oye, para mí que le falta un poco de sal.
- Y a ti te falta un riego y no te lo digo a todas horas, pesado.
- Pues mi madre tiene un truco infalible: le pone una pizca de vinagre al agua de cocer y así el pescado suelta más sustancia.
- Pues dile a tu madre que venga y lo haga ella, porque yo me voy. No os aguanto.
- Yo a esto le echaría más arroz. Vamos a quedarnos cortos.

En las mesas no falta de nada: vino, gaseosa, cerveza, refrescos, ensaladillas, patatas bravas, sepia plancha, calamares y embutidos. Todo lo necesario para que cuando llegue el arroz nadie tenga ya hambre... pero se lo coma sin rechistar. ¿Por qué? Porque está muy bueno. Las cosas como son. Durante la cena tiene lugar el sorteo de la rifa para sacar fondos para la fiesta del año que viene y, como colofón, el esperadísimo y universalmente aclamado espectáculo pirotécnico a cargo del Sr. Skywalker. Ya os imaginaréis los que conozcáis el planeta Che: aquí todo lo celebramos con pólvora.

Y después, todo buen yantar tiene que ser bajado. ¿Cómo? Pues a la española: bailando. Montamos una verbena en menos que canta un gallo -con un mp3 y unos altavoces- y así, gracias a los Village People, Shakira y Conchita Velasco movemos el esqueleto y le damos al roncola o al mojito hasta que los niños ya no aguantan más tiempo despiertos y nos piden de rodillas que les acostemos. Bueno, por eso y por la vergüenza que les entra al ver a sus madres cantando y bailando a pleno pulmón el "Se acabó" de María Giménez. Sí, los pobres. A veces no somos conscientes de estar creándoles un trauma imposible de superar a lo largo de sus vidas. Eso de ver a tu santa madre levantándose la falda y aireándose los bajos con ella dando vueltas sobre sí misma y descalza... ¡Buff! Eso es muy difícil que se te olvide. Eso, si no es con psicólogos...

Y a la mañana siguiente carrera popular para todas las edades: vuelta a la manzana (no llega a un kilómetro, que no se asuste nadie) y horchata para todos. ¿Quieres repetir? Pues el año que viene más.

Qué cansado ¿no?


16 comentarios:

  1. Por lo que parece, no os falta de nada: actividades ludicas y deportivas, piscina, juegos, comida, baile, fuegos artificiales... ¡¡Eso si es pasarlo bien!!

    ResponderEliminar
  2. Eso es una fiesta y lo demás tontería , deberíai cambiar la empresa de la piscina , si no tiene chicas guapas que las busquen

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  3. Hola, Nerea.

    Bueno, se hace lo que se puede. Intentarlo, lo intentamos.

    Buenas, Caarsa.

    Tampoco te pienses que echamos de menos lo de tirar a la socorrista al agua vestida. No era para tanto. (Ahora que lo has leído, Leia, ¿se te ha pasado el enfado?)

    ResponderEliminar
  4. Buenooooooooooo!! qué bien os lo pasais!! Aquí todavía les toca esperar a mañana por la noche, cuando se enciendan las hogueras y luego vayas a buscar las tablas que tenías para cerrar el jardín, o los taburetes que guardabas en un rincón del patio, o la mecedora que estaba en el porche... y te los encuentres debajo de los libros y libretas que han tirado los chavales al salir de clase... todito chamuscado a la medianoche... Eso sí, las sardinitas con pan de bola o el churrasquito, que no falte!!

    Y tooooooooooo eso, mañana por la noche, en la noche de San Juan. Ah!! el requisito de saltar la hoguera, indispensable para todos los novatos (que, por supuesto, acaban sobresaturando urgencias....)

    Ya empieza a oler a chamusquina. Debe ser mi hijo que no quiere que vea las notas....

    ResponderEliminar
  5. Jolin, que bien lo pasais en la Estrella de la Muerte!! Y que luego haya gente que le guste pelearse y liarla parda, con lo bien que se está con una cervecita fresca y pinchando bravas, sepia plancha, carne con tomate, pulpo vinagreta demás viandas de los más vulgares...pero que están tan buenas!! Seguid así, por el bien de la Comunidad...y que la fuerza os acompañe!!

    ResponderEliminar
  6. Qué hay, Carina.

    Has descrito de maravilla el espíritu de las Hogueras de San Juan y de la Fallas: quemar lo viejo para dar la bienvenida a la primavera o al verano. Tan antiguo como la misma humanidad.
    Bueno, yo no estaba allí para verlo, pero me lo imagino.

    Cómo va eso, Alber.

    Lo que nos tiene que acompañar son las ganas de salir a correr a bajar las calorías de más que vienen de regalo con todo los platos que has dicho. Si no, luego, en la piscina cualquier domingo, vienen las lamentaciones: "Vaya michelín que me ha salido. Pero si yo como sano". "Sí, pero cuando hay fiesta te metes tres cubalibres entre pecho y espalda. No te quejes luego".

    ResponderEliminar
  7. Otra canción de María Jiménez era "Háblame en la cama".

    Y con esto no quiero decir nada.

    ResponderEliminar
  8. A ver!! Vengo a invitaros a la queimada en ¡¡A que no funciona!!

    http://aquenofunciona.blogspot.com/

    Venga!! que va a ser la hora meiga!!!

    Tokiski a saltar la hoguera ¿ehhh?

    Vamoallá...........

    ResponderEliminar
  9. te debo un montón de visitas y lecturas, pero ahora no puedo parar mucho, un beso.

    ResponderEliminar
  10. Qué tal, Impenitente.

    Mejor no digas nada, que ya tendrás bastante con la pena de saber que tus "amigos corredores" no te hayan invitado a las fiestas.

    Cómo estás, Carina.

    Ya di una vuelta por allí y joder cómo lo estabais pasando. No dejasteis ni gota de queimada ni de ron. Eso también es una fiesta. Menudo melocotón llevaba alguno ¿eh?

    Saludos, Ana.

    Si es por lo de tu intervención estás disculpada. Espero y deseo que todo vaya de P.M.

    ResponderEliminar
  11. Todo el día llevo cantando -ay pena, penita, pena- acompañado por el llanto y rechinar de dientes de mi mujer y mis hijos. Ya estábamos todos vestidos y preparados pero "mis amigos corredores" volvieron a olvidarse de nosotros. Nadie nos quiere. Nadie nos ama.

    Triste y solo, solo se queda El Impenitente (es que no me me dejan comentar de la manera habitual. Se ve que Blogger está mediatizado por "mis amigos corredores".

    ResponderEliminar
  12. Tienes razón..., lo de María Jiménez es traumático, sin estar allí ya me ha creado a mi un trauma de los gordos...
    Abrazo.

    ResponderEliminar
  13. Lo mejor para que no vuelva a pasar lo de los niños es esposártelos uno a cada mano durante la semana que duran las fiestas. Hazlo y verás que contenta se pone Leia, que podrá estar con sus amigas sin tener que controlar a todas horas a las benditas criaturas

    ResponderEliminar
  14. Hola, Impenitente.

    ¿No serás tú el famoso Anonymous ese?

    Para que te fíes tú de la gente que corre. Si son todos iguales: una ralea mala. Pero no desesperes, que aún te queda la cena del martes. Bueno, eso si te dejan entrar en el Valentín, que desde que vamos nosotros ha bajado la recaudación un 20%.

    Buenas, Elvis.

    Sí, es María Jiménez, con J. Lo busqué porque tengo un amigo que lo escribe con G y eso me confundió. Ya sabes que en los apellidos no hay ortografía que valga. Pero, de eso a que se te cree un trauma... No sé. Me parece un poco excesivo ¿no?

    Qué hay, Chewbacca.

    Gracias a su hermano mayor, Luke, los otros dos no dieron mucho la murga. La verdad es que ayuda bastante en casa. Igual hasta le damos de alta en la SS y todo. Para que cotice algo en esta vida, porque a este paso...

    ResponderEliminar
  15. Qué bueno che, se lo pasaron en grande!

    ResponderEliminar
  16. Cómo estás, Marnos'.

    No se puede negar que sí. El año que viene estás invitado. Ven con los críos.

    ResponderEliminar