Quería iniciar con esta entrada de hoy una serie dedicada a todos aquellos personajes que pueblan el Lado Oscuro de la Fuerza, es decir, los malos de la galaxia, pero que, por unos motivos o por otros, no fueron elegidos para representar ningún papel en las seis películas de la Saga Star Wars. Unos no lo fueron por superpoblación de malos, vamos, que había tantos para escoger, que hubo que hacer una criba y sobraron; otros por ser poco malos, con lo que su perfil del Lado Oscuro podía quedar gris claro y algunos -los menos- por ser tan, tan malos que no habrían resultado creíbles y la gente al verlos habría pensado: "¡Hala! S´han pasao. No es posible alguien tan malo. Se moriría envenenado al tragarse su propia saliva. No me lo creo. Uuuh".
El caso que nos ocupa hoy es el de Lord Aznar, también conocido por Darth Ansar o, como le llaman en casa, "el Josemari". Como todo lord Sith, antes fue un Caballero Jedi y se pasó al Lado Oscuro después de una experiencia traumática en su vida que le hizo ver las cosas de otra forma. Normalmente dichas experiencias, puntos de inflexión o más vulgarmente conocidas por batacazos, suelen ser despechos amorosos, decepciones de tu equipo de fútbol o golpes de la vida en general. Los finolis lo llaman shock, que siempre suena mejor y más científico si se dice en inglés, y no digamos en latín: guarrazus maximus. En cambio otras veces, consisten en tonterías, chorradas sin importancia que a otro ser no le producirían tal efecto, pero que a ti te marcan para siempre, como podría ser descubrirte tu primera cana o pisar una caca de perro por la calle. El caso es que siempre, siempre hay un motivo para cambiar de bando y pasarte al Lado Oscuro.
Darth Ansar fue un famoso Caballero Jedi antes de la mutación, lo que pasa es que sus hazañas en pos de la justicia universal y sus desvelos por proteger al prójimo más desfavorecido no se han recogido en la Enciclopedia de la Fuerza. Es extraño, pero no hay datos sobre esa parte de su vida. Pero de lo que sí hay datos es del suceso que le marcó para siempre y le hizo convertirse en un señor del mal, en un seguidor del Reverso Tenebroso de la Fuerza. Os lo intentaré contar de la manera más gráfica posible: se comió un caramelo de café con leche y se le quedó pegado al paladar justo antes de pronunciar sus primeras famosas palabras como Darth Ansar: "Márchese, Sr. Skywalker, márchese" (No, no, tranquilos, no se refería a mí, sino a otro Skywalker, que es un apellido muy común aunque no lo parezca).
En adelante tuvimos que verlos a él, a su gaviota y a su bigote (de él, no de la gaviota) en las paredes de nuestra ciudad, en las vallas de las carreteras y en los debates por televisión. Hasta un día que, por un efecto de la Fuerza -que todo lo puede-, llegó a ser Canciller Supremo y, a partir de ahí, usó sus poderes para esclavizar a los seres vivos y sembrar el terror por doquier. El miedo se apoderó de la galaxia, y mientras, Darth Ansar se rodeaba de otros lores oscuros como él en castillos góticos planeando desintegrar algún planeta díscolo. Famosa es la foto que ilustra uno de aquellos encuentros, la del planeta Azores, con otros dos caballeros Sith famosos: el Conde Blair y Darth Bush. El momento que recoge el documento es cuando Darth Bush atiza un puñetazo en los riñones a Darth Ansar. Espeluznante.
Después de un periodo de alianzas con otras celebrities del reverso tenebroso, como el diseñador de moda General Gadafius, antes amigo de todos y ahora solo de sus hijos; Sith Berlusconus, el macabro líder, exterminador de mujeres mayores de 18 años; o el eternamente anciano gobernador del planeta ¡Azúcar!, Darth Castrus, etc. Después de aquello, decíamos, Darth Ansar, cansado, se retiró al sistema solar USA a dar clases de maldad y oscurantismo en una universidad muy famosa, esto... sí, hombre, la... la universidad esa. Y para que no estuviéramos huérfanos de su presencia nos dejó a su padawan, a su alumna más aventajada, que nos ha regalado algunas de las frases más grandes y sesudas que ha dado la historia del pensamiento humano, como la de las peras y las manzanas. Grande Lady Ana Botella, muy grande la Botella. A su lado Heráclito, un tontolculo.
Tras unos años en los que casi nos habíamos olvidado de su poder maligno, y aprendíamos a ser personas mejores cada día gracias a las enseñanzas de su sucesora, nos enteramos que Darth Ansar está de vuelta por aquí ¡Sin bigote! No porque pretenda regresar a reclamar su reino, sino porque le parece que hay poco mal en la galaxia. El lado claro de la Fuerza está ganado terreno al oscuro y hay que compensar. La culpa la tiene un personaje que ha estado todo este tiempo entre nosotros y nos ha llenado de bondad los corazones: el Jedi Zet A.P., el líder planetario de la más grande alianza galáctica: la Alianza de Civilizaciones.
No cabe duda que estamos mucho mejor ahora ¿verdad? Dónde va a parar: casi no hay paro, las hipotecas están muy baratas, ¿crisis? ¿qué crisis?, ya no hay guerras, los países árabes son un remanso de paz, la economía goza de muy buena salud, etc. Pero eso enerva mucho a Darth Ansar, no puede soportar tanta bondad en nuestros corazones y ha vuelto por sus fueros, ha vuelto buscando venganza. Quiere que volvamos a tiempos anteriores, pretende que podamos descargarlo todo gratis por internet, que fumemos en los bares, todos sin excepción, hasta los no fumadores; que haya crucifijos en todas las escuelas, sean de la religión que sean; que se vuele a más de 110 por las autopistas galácticas, ... Tiene sed de mal. ¡WA JA JA JA! (risa tenebrosa). Pero no le vamos a dejar, vamos a plantar cara al Lado Oscuro. Es la hora de la libertad. Confiamos en nuestro líder Jedi Zet, él nos... Un momento. Pero... Ah, que me dicen que ya no está, que se ha retirado. Es igual, su sucesor, que aún no se sabe si será el Jedi Rub Al Kba o la Princesa Cha Kon, nos salvará de esta. Seguro. Aquí los vemos a los dos en una actitud meditativa de recogimiento e introspección profundos, que es el verdadero camino de la Fuerza.
En la próxima entrega de los personajes del Lado Oscuro, os hablaré de Lord Ahmadineyad, quien, desde el planeta de la ira, Irán, pretende que todos nos pongamos un velo negro. Todos: mujeres, hombres y niños.
Stay tuned.
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